Estuve en un lugar lejano, un lugar que si
lo visitases, te asombrarías, es tan parecido al mundo donde vivimos, casi una
replica emocional de nuestro mundo, allí hay dolor, felicidad, ira, tristeza,
amor, desamor, locura. Pero al ser una replica emocional se vive en completa
utopía, ahí no hay reglas, lógica, ni ciencia. Llegue de allá hace no más de
tres días, a veces justo como en esta ocasión, me quedan ganas de volver, otras
tantas simplemente –No, gracias, ha sido suficiente por una vida. Sin embargo,
queriendo o no, regreso. Lo único detestable es que después del viaje de vuelta
a esta realidad, un sopor domina mis sentidos, hasta que consigo despabilarme
con un poco de agua fría, otras se remata mi regreso con un buen golpe. La
cantidad de experiencias de las que he gozado ahí es innumerable. Me gustaría
invitarte, mi buen amigo a que un día me acompañases, sin embargo, aunque lo intentásemos
llegaríamos a dos lugares distintos, ya que tu mente y la mía, son mundos
distintos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario